Hay bodas que se documentan, y hay bodas que se sienten incluso años después.
La diferencia no está en la cámara, ni en la técnica, está en la forma de mirar, en saber cuándo acercarse… y cuándo desaparecer. En entender que lo importante no siempre está en el centro, y en capturar lo que ocurre cuando nadie está posando.
Serenade no sigue una lista de fotos, sigue la historia que está ocurriendo frente a él
porque el día pasará. Pero la forma en la que lo recuerdes… dependerá de esto.